Economía · Información documentada

El déficit comercial de bienes alcanza 38.005 millones hasta julio, un 30,5% más

Las importaciones crecieron un 5,3%, frente al 2,2% de las exportaciones, y el déficit no energético aumentó un 81,5%.

Contenedores apilados junto a un buque en una terminal portuaria.
Contenedores apilados junto a un buque en una terminal portuaria. Marek Ślusarczyk ( Tupungato ) Photo portfolio · CC BY 3.0Imagen de archivo. No corresponde necesariamente a los hechos descritos. · Origen

En cumplimiento del Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, declaramos que en la redacción o edición de este artículo pueden haberse utilizado sistemas de inteligencia artificial generativa.

España acumuló un déficit comercial de bienes de 38.005,1 millones de euros entre enero y julio de 2026, un 30,5% más que en el mismo periodo de 2025, según el informe mensual de Comercio Exterior. La tasa de cobertura bajó del 88,8% al 86,2%. En ese periodo, las importaciones crecieron un 5,3%, mientras que las exportaciones avanzaron un 2,2%.

El balance corresponde al comercio de mercancías recogido en la estadística oficial. Es, por tanto, un balance del intercambio de bienes durante los siete primeros meses del año, no del conjunto de las operaciones exteriores de España.

El déficit no energético crece más

El informe desglosa el saldo comercial entre los componentes energético y no energético. El déficit energético alcanzó 19.556,7 millones de euros, frente a los 18.960,5 millones del mismo periodo de 2025. El saldo no energético llegó a 18.448,4 millones, frente a los 10.161,7 millones del año anterior. El aumento interanual de este último fue del 81,5%.

La evolución de los flujos energéticos también fue desigual. Las importaciones de productos energéticos sumaron 36.993,1 millones de euros y crecieron un 13,6%. Las exportaciones de esa categoría alcanzaron 17.436,4 millones, un 28% más. El saldo energético empeoró un 3,1% interanual, según los datos del informe.

En el comercio no energético, las importaciones ascendieron a 237.599,3 millones y crecieron un 4,2%. Las exportaciones sumaron 219.150,9 millones, con un avance del 0,6%. La diferencia entre ambos ritmos se refleja en el resultado acumulado: las compras de bienes aumentaron más que las ventas y la cobertura se redujo.

El deterioro del saldo se da, por tanto, en los dos componentes que recoge el cuadro, aunque los porcentajes interanuales son muy distintos. El informe permite identificar esa evolución por separado, pero el material considerado no aporta una explicación causal única para todos los sectores o categorías.

La evolución sectorial no fue uniforme

Los datos de exportación muestran comportamientos contrapuestos. Los bienes de equipo fueron el principal grupo exportador, con el 19,5% del total y un crecimiento del 5%. El automóvil representó el 12,7% y avanzó un 1%. También aumentaron las ventas de materias primas, un 21,1%, y las de productos energéticos, un 28%.

Otros grupos evolucionaron en sentido contrario. Las exportaciones de productos químicos, que supusieron el 15,9% del total, cayeron un 8,7%. Las de alimentación, bebidas y tabaco descendieron un 1,9%. El cuadro sectorial muestra un avance exportador agregado del 2,2%, con variaciones relevantes entre las distintas categorías.

En las importaciones, los bienes de equipo representaron el 23,6% del total y crecieron un 7,5%, según la tabla sectorial oficial. Las compras de automóviles aumentaron un 12%, mientras que las de productos energéticos lo hicieron un 13,6%.

La tabla de contribuciones atribuye 1,7 puntos porcentuales del crecimiento de las importaciones a los bienes de equipo, otros 1,7 a los productos energéticos y 1,3 al automóvil. Son contribuciones estadísticas al avance total, no una explicación de las causas económicas de esas compras. El resto del crecimiento procede de otras partidas que el informe también incorpora en su desglose.

La Unión Europea concentra el destino de las exportaciones

La Unión Europea recibió el 62,4% de las exportaciones españolas y registró un aumento del 3,5% respecto al año anterior. La zona euro representó el 53,9% del total y creció un 2,8%, de acuerdo con el informe oficial. La cuota de la UE fue superior a la de las demás áreas geográficas recogidas en el cuadro.

Fuera de la Unión Europea, la evolución fue dispar. Las exportaciones a América Latina descendieron un 6,4% y las dirigidas a Asia cayeron un 6,7%. En cambio, aumentaron las ventas a América del Norte, un 4,4%; a África, un 7,7%; y a Oceanía, un 46,1%.

Oceanía representó el 0,7% del total de las exportaciones. La cifra de crecimiento de esa área debe leerse junto con esa cuota, que es muy inferior a la de los mercados europeos, pero los datos aportados no permiten extraer de ella una explicación adicional sobre la evolución del comercio.

Un saldo que se limita a los bienes

El informe mensual utilizado para este balance se basa en datos declarados de comercio de mercancías. Su alcance permite comparar las compras y ventas de bienes, sus componentes energético y no energético, la evolución sectorial y los destinos geográficos. No incluye en las cifras examinadas una medición del comercio de servicios.

Con ese alcance, la estadística muestra que las importaciones avanzaron más que las exportaciones y que la tasa de cobertura cayó 2,6 puntos, hasta el 86,2%. El déficit no energético aumentó con mucha más intensidad que el energético en términos porcentuales. El resultado acumulado hasta julio fue un saldo comercial de bienes de 38.005,1 millones de euros, un 30,5% más negativo que un año antes.

Material relacionado

Filas de contenedores de distintos colores apilados en una terminal portuaria.
Filas de contenedores de distintos colores apilados en una terminal portuaria. Enric · CC BY-SA 4.0Imagen de archivo. No corresponde necesariamente a los hechos descritos. · Origen