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El 9 de octubre, Mohamed VI anunció que Marruecos presentará a sus socios un documento de orientación estratégica para la cooperación. Según el rey, el modelo actual en materia migratoria había llegado a sus límites. Citó como objetivos el desarrollo compartido, la competitividad económica y la estabilidad regional, pero no detalló cambios para los controles fronterizos ni un procedimiento de retorno. El anuncio llegó cuatro días antes de la visita prevista de los Reyes a Ceuta y Melilla; el monarca no mencionó el viaje.
Qué criticó Mohamed VI y qué dejó sin concretar
Mohamed VI pronunció el discurso al abrirse el periodo de sesiones del Parlamento marroquí. Reconoció avances en la cooperación con España, incluida la lucha contra la inmigración irregular, aunque dijo que persistían desafíos. Atribuyó parte de esas dificultades a disposiciones legales que considera obsoletas y a decisiones judiciales que, a su juicio, se alejan de la realidad.
El rey sostuvo que esas barreras dificultan la repatriación de menores y de personas que, en sus palabras, reclaman falsamente el estatus de refugiado. Esa acusación forma parte de su discurso: no identifica casos concretos ni aporta una evaluación de solicitudes individuales. Tampoco enumera las normas o resoluciones judiciales a las que se refiere.
Mohamed VI criticó las declaraciones de sectores políticos y mediáticos españoles y dijo que la cooperación no debía estar sometida a «presiones, amenazas o chantajes». Expuso así su desacuerdo con el marco vigente, pero no señaló qué disposiciones deberían cambiar ni propuso un mecanismo alternativo para los controles o los retornos. Las prioridades que enumeró son generales y no explican cómo se traducirían en actuaciones fronterizas.
El rey anunció que Marruecos presentará el documento a sus socios, pero no lo desarrolló junto al discurso. El anuncio y las críticas públicas delimitan el planteamiento que expuso, sin detallar medidas operativas sobre gestión migratoria. El mensaje reúne objetivos generales de cooperación y objeciones a normas y decisiones judiciales, pero no identifica cambios concretos para resolverlas.
Las propuestas españolas anteriores
Las declaraciones de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo citadas antes del discurso muestran dos posiciones expresadas en España. Ambas son anteriores al 9 de octubre y no responden a las críticas del rey.
En una entrevista de septiembre, Sánchez defendió mantener una relación constructiva con Marruecos y reforzar la cooperación. También propuso impulsar iniciativas de desarrollo económico en el norte del país para aliviar la presión migratoria. Sus declaraciones preceden al discurso de Mohamed VI y, por tanto, no abordan su crítica a las disposiciones legales ni a las decisiones judiciales.
El 7 de octubre, Feijóo defendió un control efectivo de la frontera de Ceuta y rechazó que su gestión se delegase en el país vecino. Reclamó planificación, más medios y cambios legales. Estas propuestas también son anteriores al anuncio del documento, por lo que no permiten conocer qué posición adoptaría ante él. Sánchez puso el acento en la cooperación y el desarrollo; Feijóo, en el control fronterizo y los medios.
La visita prevista a Ceuta y Melilla
La agenda de la Casa Real fijaba para el 13 de octubre la visita de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta, y para el día 14 la de Melilla. El programa de Ceuta incluía encuentros con autoridades y representantes de la sociedad local, actos institucionales y un acto ecuménico en recuerdo de las personas fallecidas en el mar los días 30 y 31 de julio. Casa Real presentó el viaje como una muestra de apoyo a las instituciones y a la sociedad ceutí.
La transcripción del discurso de Mohamed VI no menciona la visita. Las fechas sitúan el anuncio antes del viaje previsto, pero el rey no relacionó ambos acontecimientos. La agenda oficial mantenía las dos visitas previstas.
El discurso anunció una orientación estratégica con objetivos de desarrollo compartido, competitividad económica y estabilidad regional. Mohamed VI también criticó disposiciones y decisiones judiciales sin identificarlas. No precisó qué cambios propone Marruecos para los controles o los retornos. La Casa Real había programado la visita con fechas y actos concretos.