En cumplimiento del Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, declaramos que en la redacción o edición de este artículo pueden haberse utilizado sistemas de inteligencia artificial generativa.
Una ayuda que vence mientras el campo sigue trabajando
La compensación extraordinaria para el gasóleo de uso agrario termina el 30 de septiembre de 2026. ASAJA, COAG y UPA anunciaron el 18 de septiembre movilizaciones en toda España por el encarecimiento del combustible y para reclamar la continuidad de las medidas de apoyo. En ese momento, las organizaciones todavía no habían concretado las fechas ni los lugares.
El anuncio coincidió con un calendario de trabajo intenso: las siembras, la vendimia y la recolección del maíz estaban en marcha, mientras se acercaba la campaña de la aceituna. El vencimiento de la ayuda deja el coste del combustible como una decisión inmediata para las explotaciones y como una reclamación política aún abierta.
El precio nacional no equivale a la factura de cada explotación
El informe semanal del Ministerio de Agricultura correspondiente al 14 de septiembre situó en 1,464 euros por litro el precio medio ponderado nacional del gasóleo agrario. Es una referencia agregada: el documento distingue entre la venta al público y la venta restringida en cooperativas agrarias para calcular la media, por lo que el resultado no representa necesariamente el importe pagado en cada punto de suministro.
El dato muestra el nivel medio registrado por el Ministerio, pero no permite reconstruir el coste de una explotación concreta ni el gasto de una campaña. La diferencia es relevante porque las organizaciones agrarias presentan el combustible como uno de los componentes de una presión más amplia sobre los costes de producción.
ASAJA Málaga suma a la subida del gasóleo el encarecimiento de los fertilizantes y los productos fitosanitarios. La organización reclama que las medidas lleguen antes de que termine la ayuda vigente, una petición que se suma a la demanda nacional de mantener el apoyo al combustible.
Una advertencia limitada a algunas explotaciones
ASAJA Málaga sostiene que numerosos agricultores, especialmente cerealistas, se plantean reducir las siembras al mínimo o dejar de cultivar algunas superficies. La organización relaciona esa posibilidad con unos costes que, según afirma, pueden no quedar cubiertos por el precio recibido por el cereal.
La advertencia procede de una organización agraria y se refiere a determinadas explotaciones de Málaga. No incluye una estimación de las hectáreas que dejarían de sembrarse ni una previsión de producción perdida para el conjunto de España. La información permite describir una alerta sectorial, pero no convertirla en un pronóstico nacional sobre las siembras o los precios de los alimentos.
ASAJA Málaga también reclama prorrogar la compensación y aplicarla directamente en el momento del suministro. Sus peticiones acompañan a la advertencia sobre la rentabilidad: la organización afirma que las explotaciones afrontan inversiones crecientes sin garantías de recuperar los costes cuando llegue la comercialización de la cosecha.
El vínculo entre el precio del combustible y la decisión de sembrar explica la presión del sector ante la fecha del 30 de septiembre. La cuestión es cuánto marca la media nacional y qué apoyo estará disponible cuando las explotaciones deban asumir los gastos de la próxima campaña.
Qué establece la norma vigente
El Real Decreto-ley 18/2026 prolongó hasta el 30 de septiembre de 2026 la ayuda extraordinaria para el gasóleo de uso agrario. La norma calcula la compensación sobre una diferencia de precios y establece un máximo de 0,20 euros por litro. Ese importe es un tope: no supone una cantidad fija aplicable a todas las compras.
ASAJA, COAG y UPA reclaman que el apoyo continúe después de esa fecha. ASAJA Málaga plantea además su aplicación directa en el repostaje y cambios en la fiscalidad del combustible. Son demandas de las organizaciones, no medidas incorporadas a la normativa vigente.
El 18 de septiembre, el ministro de Agricultura, Luis Planas, afirmó que el Gobierno trabajaba con los ministerios de Economía y Hacienda en una nueva compensación. La declaración describe una medida en preparación; no acredita que exista una norma posterior al 30 de septiembre ni fija sus condiciones.
Una reunión antes del vencimiento
Planas convocó para el 22 de septiembre a las organizaciones agrarias y a las cooperativas agroalimentarias, según informó Europa Press. El objetivo anunciado era analizar el impacto del encarecimiento energético y sus repercusiones en el sector primario.
La reunión permitía discutir la continuidad de la ayuda y las demás peticiones del sector, pero la convocatoria no incluía el anuncio de una medida aprobada. Las movilizaciones también seguían sin calendario concreto cuando fueron anunciadas el 18 de septiembre.
La ayuda tenía fecha de finalización, el precio medio oficial no reflejaba por sí solo el coste de cada explotación y ASAJA Málaga advertía de posibles recortes de siembra en determinados casos. La decisión sobre una compensación posterior y el calendario de las protestas seguían pendientes.