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La revisión de la Contabilidad Nacional modifica las cifras de los dos últimos ejercicios: 2024 creció más de lo calculado y 2025, menos. El Instituto Nacional de Estadística (INE) fija ahora en el 3,7% el avance de 2024 y rebaja al 2,6% el de 2025, dos décimas por debajo de la estimación publicada en marzo.
El crecimiento de 2025 sigue siendo positivo, aunque cambian el ritmo registrado y el peso de sus principales componentes. El consumo de los hogares, las exportaciones y la productividad por hora quedan por debajo de lo previsto inicialmente. Los datos de 2024 y 2025 siguen siendo provisionales.
Una serie con dos revisiones de signo contrario
La actualización ordinaria afecta a 2023, 2024 y 2025. El crecimiento de 2023 queda en el 2,4%, una décima menos que en la estimación anterior, y pasa a ser definitivo. Para 2024, el INE eleva la tasa del 3,5% al 3,7%. Para 2025, en cambio, la rebaja del 2,8% al 2,6% confirma una expansión menor de la que reflejaba el cálculo previo.
La nueva serie combina un avance mayor en 2024 con una expansión menor en 2025. La referencia para este último ejercicio es, por ahora, una estimación avance y puede cambiar con futuras actualizaciones.
El recorte de 2025 se aprecia sobre todo en la demanda y el sector exterior.
Menor aportación del consumo y las exportaciones
La aportación de la demanda interna al crecimiento baja de 3,5 a 3,4 puntos porcentuales. La demanda externa mantiene una contribución negativa y pasa de restar 0,7 puntos a restar 0,8. El desglose permite ver qué partidas se revisaron y cuáles permanecieron sin cambios.
El consumo de los hogares creció un 3,1%, frente al 3,4% estimado anteriormente. El consumo de las Administraciones Públicas se mantiene en el 2,4%. La formación bruta de capital, por el contrario, sube al 6%, dos décimas más que en el cálculo previo; el INE vincula principalmente ese cambio a la revisión de la variación de existencias.
El sector exterior también presenta correcciones en las dos direcciones. Las exportaciones de bienes y servicios avanzaron un 2,6%, frente al 3,6% de la estimación anterior. Las importaciones pasaron del 6,2% al 5,5%. Con esos cambios, la aportación externa queda en menos 0,8 puntos porcentuales, frente a los menos 0,7 puntos calculados antes.
El resultado es una composición distinta del crecimiento: el gasto de las familias y las ventas al exterior muestran menos dinamismo del que recogía la primera estimación, mientras la inversión aparece ligeramente reforzada por la revisión de existencias. Las cifras describen el cambio estadístico; no permiten atribuirlo a un único factor económico.
Más horas trabajadas, menor productividad por hora
La revisión modifica también la relación entre producción y trabajo. El INE mantiene en el 2,8% el aumento de los puestos de trabajo. Las horas trabajadas crecieron un 2%, una décima menos que en la estimación anterior, y la productividad por hora trabajada avanzó un 0,6%, también una décima menos de lo calculado inicialmente.
La productividad sigue registrando una tasa positiva, pero su mejora es menor que la prevista. La revisión del PIB y de las horas trabajadas acompaña este menor avance de la productividad, sin convertirlo en una contracción.
Diferencias entre sectores
La mayor revisión corresponde a la agricultura, la ganadería, la silvicultura y la pesca. Según la tabla sectorial del INE, su crecimiento pasa del 1,2% estimado al 11,9%. La información difundida no desglosa en este apartado qué componente concreto explica por sí solo ese salto.
El resto de ramas también presenta revisiones, aunque de menor magnitud. La industria queda en el 0,6%, frente al 1,5% anterior, y los servicios en el 2,5%, frente al 2,8%. La construcción registra un crecimiento del 6%. Las tasas de industria y servicios siguen siendo positivas pese a la rebaja respecto a la estimación previa.
El INE atribuye las actualizaciones a la incorporación progresiva de nuevas encuestas, registros administrativos e información sobre agricultura, comercio exterior y cuentas públicas. El organismo señala que esas nuevas fuentes pueden modificar ramas y componentes en momentos distintos, lo que ayuda a explicar que la revisión no tenga el mismo sentido ni la misma intensidad en todos los sectores.
Una cifra todavía abierta
El 2,6% de 2025 es todavía una estimación; la serie no está cerrada. El INE considera provisionales los datos de 2024 y 2025 y anuncia que volverán a revisarse el año próximo. También prevé una revisión extraordinaria de las cuentas nacionales en 2027, vinculada a nuevas fuentes y cambios metodológicos.
Por ahora, 2024 queda revisado al alza hasta el 3,7%, mientras 2025 queda en el 2,6%, con un consumo familiar, unas exportaciones y una productividad por hora inferiores a los previstos inicialmente.