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El Pleno del Congreso tomó en consideración el 22 de septiembre de 2026 una proposición de ley presentada por el Grupo Parlamentario Mixto y firmada por Ione Belarra, de Podemos. La iniciativa propone eliminar los coeficientes reductores para quienes acrediten al menos 40 años cotizados en las dos modalidades generales de jubilación anticipada.
La votación permite iniciar la tramitación parlamentaria, pero no modifica las pensiones que se están abonando ni permite solicitar ya la supresión de una reducción. El texto aún puede ser objeto de enmiendas y debates antes de las votaciones legislativas y de una eventual aprobación definitiva y publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Qué cambiaría la proposición
La propuesta modifica los artículos 207 y 208 de la Ley General de la Seguridad Social, que regulan, respectivamente, la jubilación anticipada derivada de un cese no imputable al trabajador y la jubilación anticipada por voluntad del interesado. En ambos casos establece que no se apliquen coeficientes reductores cuando se acrediten 40 años o más de cotización.
El cambio afecta a la cuantía de la pensión. No convierte la jubilación anticipada en una salida automática para cualquier persona que deje su empleo. El texto mantiene los requisitos de edad y cotización y, en el caso del cese no voluntario, las condiciones vinculadas a la salida del trabajo.
La diferencia entre la propuesta y la norma vigente es concreta: la primera plantea retirar la reducción a partir de una carrera de cotización determinada; la segunda sigue aplicando coeficientes según las reglas actuales mientras la reforma no se apruebe y entre en vigor.
Qué se aplica ahora
La legislación vigente mantiene los coeficientes reductores en la jubilación anticipada. La cuantía depende, entre otros elementos, de los meses de adelanto respecto a la edad ordinaria y del periodo cotizado. Las reglas distinguen entre la modalidad voluntaria y la derivada de un cese no voluntario.
Haber cotizado 40 años no elimina por sí solo la reducción con la normativa actual. Las tablas vigentes contemplan coeficientes para distintos periodos de cotización y distintos adelantos de la jubilación. Por eso, la toma en consideración de la proposición no altera el cálculo de las nuevas pensiones ni el de las ya reconocidas.
La votación mantiene el debate en el Parlamento, mientras las solicitudes de jubilación siguen sujetas al sistema vigente. La eventual eliminación de los coeficientes dependería de que la iniciativa superase el resto de fases legislativas y acabara convirtiéndose en una norma aplicable.
El recálculo de las pensiones ya reconocidas
La proposición incorpora una disposición adicional para las personas ya jubiladas con 40 años cotizados. El texto plantea que puedan solicitar al Instituto Nacional de la Seguridad Social un nuevo cálculo de su prestación.
La revisión quedaría vinculada a una petición individual. Si el recálculo aumentase la pensión, la propuesta fija que el incremento se aplicaría desde el momento de la solicitud. El texto no establece una devolución automática de todas las cantidades que se hubieran dejado de percibir desde la jubilación original.
Este mecanismo es distinto de la eliminación futura de los coeficientes para quienes se jubilen anticipadamente. Ambos efectos forman parte de la proposición, pero ninguno está operativo por la toma en consideración del 22 de septiembre.
Una estimación oficial de 3.358 millones anuales
Una respuesta del Gobierno a la pregunta escrita 184/37744 calcula en 3.358 millones de euros anuales el impacto de eliminar los coeficientes para carreras de cotización de al menos 40 años. La Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes atribuye 1.345 millones al supuesto de jubilación anticipada voluntaria y 2.013 millones al derivado de un cese involuntario.
La cifra es una estimación oficial asociada a un supuesto de aplicación de la reforma. No describe un gasto activado por la votación, que solo ha permitido continuar la tramitación. El desglose procede de esa respuesta gubernamental y refleja el cálculo planteado en ella, no una cuantía ya reconocida ni comprometida.
En esa respuesta, el Gobierno defiende que los coeficientes funcionan como instrumentos de incentivo y desincentivo respecto a la edad ordinaria de jubilación. La posición contrasta con la justificación de la proposición, cuya exposición de motivos considera injusto mantener una reducción para carreras de cotización extensas, especialmente cuando la salida del empleo se produce por causas ajenas al trabajador.
Un debate que viene de 2025
La iniciativa se suma a una reivindicación que ya había llegado al Congreso. El 11 de noviembre de 2025, el Pleno aprobó sin modificaciones una moción para impulsar reformas sobre la jubilación sin penalización para quienes hubieran cotizado 40 años.
En aquel debate parlamentario también se aludió a Asjubi40, asociación vinculada a esa reivindicación. La nueva proposición recoge ese planteamiento y lo articula en una reforma de los dos tipos de jubilación anticipada, además de añadir la posibilidad de solicitar el recálculo de pensiones ya reconocidas.
La votación de septiembre no resuelve el conflicto entre ambas posiciones. De momento, deja abierta la discusión sobre el coste y el diseño de la reforma, pero mantiene intactas las reglas con las que se calculan las pensiones.