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La clasificación del alumnado por nivel socioeconómico cambia la lectura de la brecha en PISA. La OCDE registró un estrechamiento medio en matemáticas entre 2022 y 2025. Un documento de trabajo de Innovamat Research Lab y EsadeEcPol reconstruye el índice con una medida armonizada y sostiene que, con ese método, la tendencia cambia. El cálculo es una estimación de sus autores y no sustituye al resultado publicado por la OCDE.
La brecha compara las puntuaciones medias de grupos definidos por su nivel socioeconómico. Si cambia quién entra en cada grupo, también puede variar la distancia entre sus medias, aunque las puntuaciones individuales no cambien. Por eso, además de las notas, la comparación depende de cómo se forma cada cuartil.
Qué mide el índice socioeconómico
PISA utiliza el índice de estatus económico, social y cultural —ESCS, por sus siglas en inglés— para ordenar al alumnado. El índice combina datos sobre la educación y la ocupación de los padres con información sobre las posesiones del hogar. No clasifica a las familias según la renta que declaran.
El marco metodológico de la OCDE reconoce que los cambios en cuestionarios, escalas y variables complican la consistencia de las comparaciones entre ciclos. Ese reconocimiento no invalida por sí mismo las tendencias oficiales, pero indica que, para comparar ediciones, hay que tener en cuenta cómo se construyó el índice en cada una.
Los autores del trabajo sostienen que la revisión del ESCS para PISA 2025 alteró la composición de los cuartiles. Innovamat explica que se retiraron preguntas sobre los tipos de libros en casa y se incorporaron indicadores como tener piscina o una habitación de invitados. También considera que algunos de esos nuevos indicadores materiales guardan menos relación con el rendimiento académico. Esta última valoración es de Innovamat; el marco de la OCDE describe cambios en el índice, pero no resuelve esa comparación concreta entre indicadores.
Los autores reconstruyen el índice para comparar las ediciones con una medida armonizada. En términos sencillos, buscan saber si se pueden aplicar los mismos criterios a distintos años para formar grupos comparables. La ficha del estudio presenta la reconstrucción como un método alternativo, pero el resumen no detalla qué elementos concretos conserva ni cómo afecta cada uno al resultado. Por tanto, no se puede atribuir a una pregunta o indicador concreto la diferencia entre las dos tendencias.
Dos resultados que no miden exactamente lo mismo
En matemáticas, la OCDE registró una reducción media de 11 puntos en la distancia entre los cuartiles socioeconómicos superior e inferior entre 2022 y 2025, en 35 países miembros. El trabajo de Innovamat y Esade calcula, en cambio, un aumento de 1,6 puntos al aplicar su medida armonizada a 36 sistemas de la OCDE. La primera cifra corresponde al promedio oficial; la segunda, al cálculo alternativo de sus autores. Los conjuntos comparados tampoco son idénticos, así que las cifras no corresponden al mismo grupo de países.
El resumen del trabajo no precisa si el aumento estimado de 1,6 puntos es estadísticamente significativo ni ofrece una referencia sobre la variabilidad de esa medida. La cifra muestra que la reconstrucción produce una dirección distinta, pero por sí sola no permite valorar cuán concluyente o relevante es el cambio. El documento también sostiene que su ajuste reduce el estrechamiento observado en lectura y ciencias y que el patrón se mantiene bajo distintas especificaciones. El resumen no ofrece cifras detalladas comparables para esas materias.
Los resultados no permiten determinar cuál de las dos medidas ofrece la comparación temporal más adecuada. La OCDE publica su tendencia oficial y reconoce que los cambios metodológicos han complicado la consistencia entre ciclos. Los autores del documento de trabajo defienden su reconstrucción como una vía de comparación. Cada cifra refleja un alcance distinto: una describe el resultado del método oficial y la otra, el de una alternativa propuesta por el equipo investigador.
Qué permanece en la lectura de España
La discusión se refiere a la evolución entre ediciones y no altera por sí sola las puntuaciones de una edición concreta. EsadeEcPol sostiene que el índice oficial sigue siendo la referencia para describir las diferencias socioeconómicas dentro de PISA 2025. También afirma que la caída general de resultados entre 2022 y 2025 no cambia al revisar las comparaciones temporales.
El centro ha comunicado que revisa, junto con Save the Children, las comparaciones por nivel socioeconómico de su informe anterior. La revisión sitúa el debate en cómo mantener comparables los grupos cuando cambian las preguntas y las variables del índice. La conclusión sobre la tendencia depende del método empleado: la OCDE informa de un estrechamiento en matemáticas; el trabajo de Innovamat y Esade ofrece una lectura alternativa. La magnitud y el alcance de esta última deben entenderse como resultados de la reconstrucción de sus autores.