Economía · Información documentada

Los precios industriales suben un 13,2% en agosto, con la energía en el 33,3%

El INE sitúa la tasa anual en su nivel más alto desde diciembre de 2022. Sin energía, el índice aumentó un 3,5%; los datos son provisionales.

Ilustración editorial de El Escrutinio. No representa los hechos ni los documentos de este artículo.
Ilustración editorial de El Escrutinio. No representa los hechos ni los documentos de este artículo. El Escrutinio

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El Índice de Precios Industriales (IPRI) aumentó un 13,2% interanual en agosto, según los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE). La tasa anual alcanzó su nivel más alto desde diciembre de 2022. La energía subió un 33,3%, mientras que el índice general sin energía avanzó un 3,5%. La distancia entre esas dos últimas tasas sitúa el peso de la energía en el repunte, aunque cada cifra corresponde a un conjunto distinto de precios. Por tanto, la tasa general y la tasa sin energía describen ámbitos diferentes del índice y no son dos medidas intercambiables.

La tasa anual aumentó 3,8 puntos respecto a julio. En la comparación mensual, el IPRI subió un 2,9% entre julio y agosto. La primera tasa compara agosto con el mismo mes del año anterior; la segunda, con el mes inmediatamente anterior. La tasa anual expresa así el cambio acumulado en esos doce meses, mientras que la mensual recoge la variación entre los dos últimos meses. Son dos medidas del cambio registrado: una permite ver la evolución interanual y la otra, el movimiento más reciente.

Qué mide el IPRI

El INE define el IPRI como un índice de los precios de los productos industriales fabricados y vendidos en el mercado interior en la primera fase de comercialización. Mide los precios a salida de fábrica y excluye el transporte, la comercialización y el IVA facturado. El alcance de la medición queda limitado a esa fase: recoge el precio industrial a la salida de fábrica y deja fuera esos otros conceptos. Por ese motivo, describe precios industriales, no los precios que pagan los hogares en las tiendas.

La cifra general resume la evolución de esos precios en el conjunto del índice. El INE ofrece también una tasa sin energía: en agosto fue del 3,5%, una décima más que en julio y 9,7 puntos por debajo de la tasa general. La comparación muestra que el avance anual fue mucho menor al excluir la energía. La tasa sin energía sirve para observar cómo evolucionó el resto del índice en esa comparación, pero no desglosa la contribución de cada componente. No permite calcular, por sí sola, qué parte exacta de la subida general corresponde a cada componente.

La energía concentra el mayor avance

El INE señala como factores de la evolución de la energía el encarecimiento de la producción, el transporte y la distribución de electricidad y del refino de petróleo. La producción de gas también influyó, aunque en menor medida. La tasa anual de la energía llegó al 33,3%, tras aumentar 12,1 puntos respecto a julio, según el organismo. Ese cambio de 12,1 puntos se refiere a la tasa anual de la energía entre julio y agosto, no a la variación mensual de los precios energéticos.

La comparación interanual también recoge el punto de partida de agosto de 2025. El INE y EFE señalan que entonces se registraron descensos de precios en actividades energéticas, un elemento que influye en el resultado de este agosto. El dato compara esos dos agostos, con lo ocurrido en ambos momentos incorporado a la variación. Así, el 33,3% refleja el cambio entre dos momentos separados por doce meses, no solo lo ocurrido durante agosto.

Por ramas, EFE informó de un aumento interanual del 56,8% en coquerías y refino de petróleo y del 27% en el suministro de electricidad y gas. Son tasas de actividades concretas y no del conjunto de la industria. El IPRI agrupa ramas con evoluciones distintas: la tasa general del 13,2% reúne esos movimientos junto con los del resto de actividades incluidas. Las cifras de coquerías y refino y de electricidad y gas, por tanto, no deben leerse como si fueran la tasa general del índice.

La energía también destacó en la variación mensual. El IPRI general aumentó un 2,9% entre julio y agosto. El INE incluye la electricidad, el refino y la producción de gas entre las actividades con mayor repercusión positiva en ese cambio mensual. Esa repercusión corresponde al resultado mensual; la comparación anual abarca un periodo distinto. La tasa mensual permite ver qué actividades empujaron el resultado de agosto, mientras que la tasa anual muestra el avance respecto al mismo mes del año anterior.

Diferencias entre grupos y comunidades

El avance anual varió según el destino económico de los bienes. Según la tabla del INE, los bienes intermedios subieron un 7,1% en agosto; los bienes de equipo, un 2,4%, y los bienes de consumo, un 0,4%. Entre esos tres grupos, los bienes intermedios registraron la tasa más alta. La comparación se refiere a las tasas de cada grupo y no ofrece, por sí misma, un desglose de los productos que explican el cambio. Son agregados distintos y sus tasas no detallan qué productos concretos explican el movimiento dentro de cada grupo.

También hubo diferencias territoriales. Asturias y Canarias anotaron las tasas anuales más altas, ambas del 27,3%, mientras que Extremadura registró la más baja, un 5%. Esas cifras corresponden al IPRI de cada comunidad. La distancia entre las tasas regionales y la general describe un reparto desigual del aumento, sin explicar por sí sola las causas de cada diferencia. Cada dato regional se compara con el mismo mes del año anterior, como la tasa general.

El dato de agosto combina una tasa general del 13,2% con un avance del 3,5% sin energía. El INE atribuye a la energía el principal impulso del repunte. El IPRI mide precios industriales a salida de fábrica y esas tasas describen su evolución en esa fase de comercialización.