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Los paros indefinidos de médicos previstos para el 28 de octubre se aplazan tras la convocatoria de elecciones generales. El Comité de Huelga mantiene la convocatoria y afirma que llevará sus reivindicaciones al Gobierno que salga de las urnas. La protesta no empezará en la fecha anunciada. El desacuerdo sobre las condiciones laborales y sobre quién debe negociarlas sigue abierto.
Qué reclaman los médicos
El comité, integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz y el Sindicato Médico de Euskadi, pide un marco normativo propio para médicos y facultativos y una mesa específica para negociar sus condiciones. También reclama cambios en la jornada y las guardias, una clasificación profesional que tenga en cuenta la formación y la responsabilidad del colectivo y una jubilación acorde con la carga de trabajo. Son demandas sindicales, no medidas acordadas.
En su contrapropuesta al Ministerio, el comité señaló como objeciones la jornada, la clasificación, la jubilación y la falta de un ámbito propio de negociación. Sostiene que un estatuto común para todo el personal sanitario no garantiza que los médicos puedan negociar directamente las condiciones que les afectan. Esa es la posición de los sindicatos sobre el alcance de la propuesta ministerial.
El Gobierno defendía un Estatuto Marco común para el personal sanitario. La ministra de Sanidad, Mónica García, había planteado que, una vez aprobado ese marco general, pudiera estudiarse uno específico para los médicos. También propuso abrir un grupo de trabajo en el Congreso. Quedaba pendiente la petición sindical de negociar en un espacio propio.
El proyecto y la disolución de las Cortes
El proyecto remitido a las Cortes planteaba limitar a 17 horas el trabajo efectivo en las guardias y fijar una jornada máxima semanal de 45 horas, según informaron RTVE y El País sobre el texto. Eran medidas incluidas en una propuesta en tramitación, no condiciones ya vigentes.
El real decreto electoral disolvió el Congreso y el Senado, convocó elecciones para el 29 de noviembre y fijó el 23 de diciembre como fecha de constitución de las nuevas Cámaras. El decreto no menciona el Estatuto Marco ni determina qué ocurrirá con su tramitación. El comité sostiene que la convocatoria electoral interrumpe el procedimiento y que el proyecto decae; esa interpretación no figura como tal en el decreto.
Sanidad no ha hecho pública una respuesta sobre el estado del texto ni sobre la posibilidad de negociar durante el periodo electoral. La postura previa del Gobierno —tramitar un marco común y estudiar después una regulación específica— no aclara cómo seguirá el proyecto. El decreto tampoco fija cuándo se formará el nuevo Ejecutivo o cuándo podrían reanudarse las conversaciones.
El Partido Popular había pedido retirar el proyecto, según la información publicada por el partido. Su petición difiere de la demanda sindical de una norma y una mesa propias; no consta un acuerdo entre ambos sobre la reforma. La decisión sobre el texto y el cauce de negociación queda pendiente de las actuaciones de las nuevas instituciones.
Qué cambia para los pacientes
Los paros anunciados no empezarán el 28 de octubre. El comité atribuye el aplazamiento a que, a su juicio, no hay un interlocutor político con capacidad para negociar hasta que se forme un nuevo Gobierno. Mantiene abierta la posibilidad de reactivar la movilización si el próximo Ejecutivo no atiende sus reivindicaciones.
El aplazamiento cambia el calendario de la protesta. Siguen las diferencias sobre jornada, guardias, clasificación profesional o jubilación. Los sindicatos dicen que trasladarán esas demandas al próximo Gobierno. También siguen pendientes el contenido del Estatuto Marco y el ámbito en que se negociarán las condiciones de los médicos: dentro del marco común o en uno específico.