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La respuesta inmediata será policial
El 21 de septiembre, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció un dispositivo preventivo en Ceuta y Melilla ante los avisos difundidos en redes sobre una posible entrada el día 23. RTVE y EL PAÍS informaron de un refuerzo de efectivos, del seguimiento de las convocatorias y del intercambio de información con Marruecos.
Esas informaciones describieron los llamamientos como una amenaza posible cuya credibilidad estaba siendo evaluada. No los presentaron como una entrada ya producida ni como un hecho confirmado. La coincidencia con las elecciones celebradas en Marruecos forma parte del contexto temporal recogido por esas informaciones, pero no permite establecer por sí sola una relación causal.
Al mismo tiempo, Interior ha iniciado los trámites para ampliar el espigón de El Tarajal. La obra sigue en fase administrativa; el diseño no significa que la infraestructura ya esté disponible.
Una ampliación en dos fases
El proyecto prevé una primera actuación de 15 metros mar adentro. Según la descripción difundida por Interior y recogida por RTVE y EL PAÍS, se ejecutaría mediante tres tramos cimentados con pilotes y tendría un cerramiento de malla antitrepa rematado con peines curvos invertidos.
La segunda fase añadiría 100 metros mediante un dique vertical. Las dos actuaciones del espigón tienen un coste estimado de siete millones de euros, según esas mismas informaciones.
El proyecto necesita antes un informe favorable de la Ciudad Autónoma de Ceuta y el visto bueno de otros organismos estatales. Lo documentado hasta ahora es el inicio de los trámites y la definición de una obra por fases, no su ejecución. La ampliación sigue pendiente de esas autorizaciones.
La red que sustituiría a la barrera provisional
El diseño incorpora además un sistema de balizamiento flotante cuyo coste estimado asciende a dos millones de euros. La solución prevé una red de alta resistencia suspendida hasta el fondo marino. Interior le atribuye el objetivo de impedir el paso por debajo del agua y de reforzar la función fronteriza del espigón.
La red sustituiría a la barrera neumática provisional instalada en el espigón. RTVE cifra esa barrera en unos 500 metros y sitúa su instalación el 1 de agosto; una nota del Ministerio del Interior confirma esa fecha. La medida se adoptó después de la crisis migratoria de finales de julio y fue presentada como un sistema de contención.
En conjunto, el desglose difundido sitúa en siete millones el coste estimado de las dos fases del espigón y en dos millones el del balizamiento. La suma de ambas partidas es una previsión asociada a un proyecto en trámite, no el importe de una obra ya ejecutada.
Qué se sabe de los daños
La nueva propuesta llega después de que la barrera provisional sufriera daños. RTVE informó de que algunas boyas habían quedado inutilizadas y describió un deterioro visible tras la exposición al oleaje. Europa Press relató que varios tramos se habían desinflado y atribuyó parte de los problemas a pinchazos, temporales y corrientes.
La Delegación del Gobierno ofreció otra descripción del alcance de la incidencia, según fuentes citadas por RTVE. Esa versión sostiene que el daño afectaba al flotador superior, mientras la red continuaba anclada al fondo y no estaba rota.
Las informaciones coinciden en que la instalación ha sufrido daños, pero difieren sobre su alcance y sobre el estado de sus distintos elementos. No consta cuál es la capacidad funcional del conjunto. La barrera provisional sigue siendo la instalación existente mientras el proyecto de sustitución continúa pendiente de trámites.
El vínculo con la sentencia del Supremo
El Ministerio del Interior vinculó la instalación de la barrera provisional al cumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo sobre el rechazo en frontera de personas que acceden a Ceuta o Melilla a nado. RTVE recogió esa relación y EL PAÍS la situó en el debate jurídico sobre las devoluciones.
Esa conexión jurídica está documentada para la barrera instalada en agosto. Las informaciones sobre la ampliación del espigón describen, en cambio, sus características técnicas, su finalidad de contención y los permisos que necesita. Ese contexto jurídico no convierte el proyecto en una obra aprobada ni permite anticipar su eficacia.
La alerta y el proyecto
Los avisos sobre el día 23 han dado lugar a un refuerzo policial y a tareas de información, inteligencia y seguimiento de fuentes. La ampliación de El Tarajal sigue en fase de proyecto: aún debe obtener informes y autorizaciones antes de entrar en construcción.
El diseño anunciado prevé dos fases de obra —15 metros y después 100— y una red sumergida para sustituir la barrera neumática. Hasta que avance ese expediente, la protección instalada seguirá siendo la barrera provisional y las fuentes consultadas seguirán describiendo su estado de forma distinta.
El dispositivo preventivo anunciado para el 23 de septiembre es la respuesta inmediata. El proyecto depende de que se completen sus trámites y se ejecuten las actuaciones previstas. El expediente recoge una posible sustitución y un refuerzo de la frontera marítima, pero todavía no ofrece una infraestructura operativa ni una medida cuya eficacia pueda darse por acreditada.