Política · Información documentada

Felipe VI afirma que una amenaza a cualquier frontera de la UE afecta a toda la Unión

En Melilla, el Rey pidió a Marruecos una relación de buena vecindad basada en la confianza y la cooperación. EFE y la Cadena SER informaron de que Rabat no había respondido oficialmente al viaje al cierre de la jornada.

Un grupo posa en varios escalones frente a la entrada de un edificio.
Un grupo posa en varios escalones frente a la entrada de un edificio. Martinezgranada · CC BY-SA 4.0Imagen de archivo. No corresponde necesariamente a los hechos descritos. · Origen

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Felipe VI afirmó en Melilla que una amenaza a la frontera de cualquier Estado miembro afecta al conjunto de la Unión Europea. Vinculó esa idea con la defensa de los valores y las libertades europeas y pidió a Marruecos una relación de buena vecindad basada en la confianza y la cooperación. EFE y la Cadena SER informaron de que el Gobierno marroquí no había respondido oficialmente al viaje al cierre de la jornada.

En su discurso, el Rey habló de la frontera de Melilla como parte de la frontera europea y de la relación con el país vecino. No anunció cambios en la política fronteriza ni describió una negociación concreta con Rabat. Pidió cooperación, pero no propuso medidas ni fijó un calendario.

Una frontera vinculada a la Unión

Los Reyes visitaron Melilla el 14 de octubre de 2026, después de estar en Ceuta el día anterior, según la agenda de la Casa del Rey. En el discurso de cierre, Felipe VI dijo que la frontera de Melilla es también frontera de la Unión Europea y que una amenaza a la frontera de cualquier Estado miembro lo es al conjunto de la UE. La transcripción oficial recoge ambas afirmaciones, que también resumió RTVE.

El Rey presentó la protección de las fronteras como una responsabilidad común y la relacionó con los derechos y las libertades europeos. Dijo que España y Europa están preparadas para defender esos valores y que las convicciones europeas no deben confundirse con debilidad. En ese pasaje no señaló una amenaza específica para Melilla ni atribuyó a Marruecos una acción contra la ciudad o su frontera.

El discurso expuso un principio general, sin concretar una respuesta operativa. Felipe VI habló de la relación entre la frontera española y la europea, pero no anunció medidas fronterizas ni detalló una negociación bilateral. Su llamamiento a cooperar con Rabat se planteó como un objetivo para la relación entre ambos países.

El Rey pidió preservar una relación de buena vecindad con Marruecos y la vinculó con la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación. Según la transcripción oficial, dijo que debía basarse en la confianza y la responsabilidad, asentadas en la buena fe. También la calificó de posible y deseable y dijo que debía beneficiar a ambas partes. La Cadena SER recogió el llamamiento.

La propuesta quedó en esos términos generales: el discurso no precisó qué pasos podrían convertirla en acuerdos ni fijó un calendario. El viaje no tuvo un resultado bilateral concreto; el mensaje público del Rey fue defender el vínculo europeo de Melilla y pedir buena vecindad a Marruecos.

Las posiciones sobre el viaje

Antes del discurso, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, defendió la visita y la calificó de histórica y normal, según informó La Vanguardia. También dijo que España no debía temer represalias y describió como fluida y constante la interlocución con Marruecos. Así expresó la posición del Ejecutivo antes de la visita a Melilla.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, elogió el papel de Felipe VI durante el viaje y criticó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no acompañara a los Reyes en Ceuta. Europa Press y La Vanguardia informaron de que Feijóo dijo que él sí habría acompañado a los Reyes si fuera presidente. Su reproche se dirigió a la ausencia de Sánchez, no al discurso pronunciado al día siguiente en Melilla.

Sobre la respuesta marroquí, EFE y la Cadena SER informaron de que no había una reacción oficial del Gobierno al cierre de la jornada. EFE describió por separado críticas a la visita publicadas en medios marroquíes. Esas publicaciones no constituyen una declaración del Ejecutivo. EFE señaló también que el silencio oficial no implicaba un cambio en la posición marroquí sobre Ceuta y Melilla.

Según la transcripción oficial, el viaje terminó con una reafirmación del vínculo de Melilla con España y Europa y una petición de buena vecindad con Marruecos. Las declaraciones de Saiz y Feijóo mostraron sus posiciones sobre la visita. Según las informaciones citadas, Rabat aún no había respondido oficialmente. El discurso planteó objetivos de cooperación, sin anunciar medidas fronterizas concretas.