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La Assemblea Educativa de Catalunya ha rechazado el paréntesis que pidió el Govern y ha empezado a preparar un nuevo calendario de movilizaciones, incluidas las huelgas. La plataforma se reunió el 19 de septiembre en L'Hospitalet de l'Infant sin aprobar fechas. El plan debe pasar ahora por las asambleas territoriales antes de concretarse.
El conflicto educativo sigue en fase de negociación y organización; no hay una convocatoria inmediata. La próxima reunión está prevista para finales de octubre y podría servir para concretar el calendario si antes se validan los objetivos compartidos.
Un plan en fase de validación
En la reunión participaron representantes de distintos ámbitos de la comunidad educativa: docentes de las diferentes etapas, personal de atención educativa, trabajadores de administración y servicios, profesionales del ocio educativo y personal del primer ciclo de infantil. La Assemblea intenta coordinar esas realidades en torno a unas reivindicaciones comunes.
Las fechas y el formato de las acciones siguen en planificación. RTVE sitúa la validación del plan en las asambleas territoriales y apunta a finales de octubre como posible momento de concreción. Esa reunión no constituye una convocatoria: el calendario continúa pendiente de aprobación.
La preparación llega después de la huelga del 8 de septiembre, convocada por USTEC, CGT Ensenyament, la Intersindical y COS. Las conversaciones previas con el Departamento de Educación no permitieron desconvocar aquel paro. La nueva reunión no añade una fecha de huelga, pero sí prolonga la coordinación entre las organizaciones que mantuvieron la protesta.
Las reivindicaciones siguen abiertas
La Assemblea sostiene que las demandas que impulsaron las movilizaciones apenas han avanzado. Entre sus denuncias incluye la llegada de alumnado nuevo sin un aumento paralelo de las plantillas, la falta de recursos para la educación inclusiva y las aulas de acogida, el cierre de líneas y las incidencias técnicas que, según la plataforma, han afectado al cobro de docentes interinas.
El colectivo también denuncia problemas de climatización o ventilación en las aulas. Son reclamaciones de la plataforma. El Govern, por su parte, ha comunicado medidas de refuerzo, por lo que esos extremos no pueden presentarse como una evaluación independiente del conjunto de los centros.
Entre sus objetivos, la Assemblea reclama reducir las ratios, ampliar las plantillas, limitar la burocracia y reforzar los recursos para el alumnado con necesidades específicas. También defiende avanzar hacia una inversión educativa equivalente al 6% del PIB, una meta vinculada a la aplicación progresiva de ese umbral en la legislación catalana.
La plataforma quiere reunir a sectores que van más allá del profesorado. Busca coordinar a personal de atención educativa, administración y servicios, ocio educativo y escuelas infantiles junto con las distintas etapas docentes. La coordinación sirve para definir objetivos comunes y todavía no es una convocatoria conjunta aprobada.
El Govern ofrece diálogo y medidas parciales
La consellera de Educación, Esther Niubó, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, pidieron un paréntesis en las movilizaciones y defendieron continuar el diálogo sobre la educación. La Assemblea rechazó esa pausa porque considera insuficientes las actuaciones anunciadas y reprocha al Departamento no haber abierto una negociación conjunta con todos los sectores y sindicatos en un comité de huelga.
El Govern sostiene que el curso incorpora refuerzos. La Generalitat comunicó 1.830 nuevas dotaciones de personal y 500 aulas de acogida adicionales. También ha planteado medidas para adaptar los centros ante episodios de altas temperaturas, con actuaciones de climatización.
La discrepancia afecta al contenido de esas medidas y a la forma de negociarlas. Mientras el Ejecutivo defiende los avances parciales y el diálogo, la Assemblea reclama una mesa común que incluya a las organizaciones que mantuvieron la movilización.
La división sindical ayuda a entender ese desacuerdo. La Generalitat alcanzó acuerdos con Aspepc·Sps, CCOO y UGT, mientras USTEC, CGT Ensenyament, la Intersindical y COS mantuvieron la convocatoria del 8 de septiembre. El alcance concreto de esos acuerdos no se detalla aquí; sí queda constatada la existencia de posiciones sindicales distintas ante la respuesta del Govern.
La Assemblea también ha expresado su voluntad de coordinarse con colectivos de otros servicios públicos, como la sanidad y los bomberos. Esa posibilidad sigue en fase de planificación y no se ha traducido en una convocatoria conjunta.
La decisión pendiente
El próximo paso es que las asambleas territoriales avalen o modifiquen el plan. Solo después podrá saberse qué objetivos quedan agrupados, qué formato adoptan las movilizaciones y si se fija una nueva jornada de huelga. Hasta entonces, solo está confirmado que se prepara un calendario sin fechas aprobadas.
La negativa al paréntesis pedido por el Govern mantiene abierta la disputa, pero no resuelve su siguiente fase. La reunión de finales de octubre puede ser el punto de concreción, no una fecha de protesta. El desenlace inmediato dependerá de que los distintos sectores validen una posición común y la conviertan, en su caso, en una convocatoria.