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La Palma queda fuera de la candidatura para albergar el Telescopio de Treinta Metros (TMT). El descarte se comunicó el viernes 18 de septiembre, dos días antes del plazo anunciado para que el consorcio fijara su posición. España había planteado un marco financiero condicionado de hasta 1.000 millones de euros, pero esa cifra correspondía a una movilización máxima supeditada a la elección de la isla, a evaluaciones y a aprobaciones posteriores.
La candidatura queda descartada
Según las informaciones publicadas por EL PAÍS, Cadena SER y elDiario.es, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) trasladó la decisión al Cabildo de La Palma. elDiario.es atribuyó a fuentes ministeriales que la notificación llegó a la corporación insular a través del IAC.
EL PAÍS y Cadena SER identificaron como remitente de la comunicación a Robert P. Kirshner, director ejecutivo del Observatorio Internacional del TMT (TIO), y como destinataria a la ministra de Ciencia, Diana Morant. Según el contenido reproducido por ambos medios, la carta reconocía la calidad científica del Observatorio del Roque de los Muchachos, el trabajo del IAC y el compromiso mostrado por España, al tiempo que confirmaba el descarte de La Palma.
Las informaciones que difundieron la decisión no recogen un motivo concreto ofrecido por el TIO para justificarla. El hecho confirmado es la salida de la candidatura española del proceso para elegir la sede del telescopio.
La documentación técnica del propio TMT identificaba Maunakea, en Hawái, como emplazamiento preferente y el Roque de los Muchachos como alternativa. Esa documentación mantiene esa jerarquía, pero la evidencia aceptada no acredita que el consorcio haya formalizado una elección posterior de Hawái. La consecuencia comprobada es el descarte de La Palma, no la confirmación de una nueva sede definitiva.
Un marco financiero sujeto a condiciones
La propuesta española estaba diseñada para el supuesto de que La Palma fuese elegida. El Ministerio de Ciencia presentó el marco junto con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), y la documentación institucional del Ministerio y del IAC describió las aportaciones como una estructura pendiente de análisis y autorizaciones.
Según ese desglose institucional, el esquema incluía 400 millones de euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), hasta 300 millones en un préstamo del BEI y hasta 300 millones que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) estudiaría aportar en condiciones equivalentes. El máximo anunciado alcanzaba así los 1.000 millones de euros.
La cifra era el límite de una propuesta financiera, no dinero entregado. Las aportaciones del BEI y del ICO dependían de evaluaciones técnicas, financieras y jurídicas, además de la aprobación de los órganos competentes. El marco estaba vinculado a la elección de La Palma y no constituía una transferencia automática.
Existe una diferencia en la forma en que algunas informaciones periodísticas resumieron el reparto: EL PAÍS y Cadena SER presentaron los 600 millones restantes como un préstamo del BEI, sin separar la posible participación del ICO. El desglose que se recoge aquí es el publicado por el Ministerio de Ciencia y el IAC, y se mantiene atribuido a esa documentación institucional.
Al quedar descartada la candidatura, ese marco no puede activarse para construir el TMT en el Roque de los Muchachos. No hay base en la evidencia aceptada para describir el resultado como una pérdida de 1.000 millones ya invertidos o desembolsados.
Qué pierde La Palma
El TMT está concebido como un telescopio óptico e infrarrojo con un espejo primario de 30 metros de diámetro. La candidatura palmera tenía como emplazamiento el Roque de los Muchachos, seleccionado oficialmente como alternativa dentro del proceso del TMT.
La decisión elimina la posibilidad de que el observatorio acoja esa instalación. También deja sin efecto las expectativas vinculadas a su eventual construcción en la isla. Las instituciones que respaldaban la candidatura presentaban posibles beneficios científicos, tecnológicos, de empleo y de actividad económica, pero los formulaban como previsiones condicionadas a que el proyecto se instalara en La Palma.
Por eso, esos efectos no pueden presentarse como resultados ya producidos ni como derechos concretos de participación que la isla hubiera adquirido. El dato firme es más acotado: La Palma pierde una candidatura formal para albergar una infraestructura astronómica y el Roque deja de ser la alternativa española dentro del proceso descrito.
La documentación consultada mantiene Maunakea como la opción preferente del TMT. No permite afirmar, sin embargo, que el proyecto vaya a construirse allí ni que exista una decisión definitiva sobre esa sede. La situación acreditada es la exclusión de La Palma y la permanencia de Hawái como emplazamiento prioritario en la documentación del consorcio.
La respuesta del Gobierno
Tras el anuncio, el Ministerio de Ciencia lamentó la decisión y defendió, según las declaraciones reproducidas por EL PAÍS y elDiario.es, que la candidatura española era sólida desde el punto de vista científico y técnico. También reivindicó el esfuerzo de diplomacia científica y el marco financiero presentado para respaldarla.
El Ejecutivo afirmó, según esas informaciones, que respeta la decisión del consorcio aunque no la comparte. Asimismo, sostuvo que el descarte no modifica su apuesta por Canarias, por el IAC ni por las grandes infraestructuras científicas.
Las declaraciones del Gobierno expresan su posición tras la exclusión, pero no cambian el alcance de la decisión comunicada: la candidatura de La Palma queda fuera y el marco financiero asociado a ella era una propuesta condicionada, no una financiación concedida.